¿Por qué esperar a que nuestro hijo cumpla la edad para iniciar la educación obligatoria si podemos prepararlo desde antes? Con esto no estamos refiriéndonos a inscribirlo en cursos de diferentes asignaturas, sino a brindarle herramientas de acuerdo a su edad para facilitar su desarrollo en cada una de las etapas tempranas de su vida guiado por profesionales, a través de la matrogimnasia.
El origen de la palabra viene del griego matros que significa madre y gimnasia, ejercicio. Por lo tanto, podría decirse que la matrogimnasia es el ejercicio físico en el que participan los padres con los hijos.
La matrogimnasia es una herramienta poderosa para desarrollar la habilidad motriz y sensorial por medio de estímulos vestibulares (relacionados con el movimiento), propioceptivos (relativos a los músculos y articulaciones) y táctiles, para favorecer su ajuste neuromuscular, autocontrol y atención. Cumple la función de preparar físicamente al niño en edad preescolar para el inicio de una práctica deportiva formal, desarrollando lenguaje verbal y no verbal, estimulando la coordinación, lateralidad y ubicación espacial.
La finalidad de este programa es fortalecer los lazos afectivos entre padres e hijos a través de ejercicios de estimulación, calentamiento, gimnasia, juegos y bailes produciendo una experiencia agradable y divertida para ambos.
Para la práctica de esta actividad no es necesario que el niño cumpla con características específicas, ya que se aplican métodos de estimulación temprana dirigida a quienes solo deseen mejorar las habilidades motrices, del lenguaje, cognitivas y adaptativas, así como a quienes presenten déficit en su desarrollo, factores de riesgo pre, peri y postnatales.
Aunque cada niño sigue su propio ritmo de desarrollo, hay señales que nos indican que necesita estimulación temprana: si muestra retroceso en habilidades que ya dominaba (por ejemplo, si reía y de pronto ya no lo hace, gateaba y deja de hacerlo) o si se salta una etapa del desarrollo (ver infografía).
El afianzamiento del vínculo entre padres e hijos es un gran beneficio que nos da la matrogimnasia, pero además hace que el niño logre lo siguiente: adquirir seguridad en sí mismo, desarrollar su autoimagen, eliminar tensiones, fortalecer su autonomía, desarrollar su capacidad de expresar sus emociones, estructurar su pensamiento, aumentar su solidaridad y trabajo colaborativo, promover su imaginación y sensibilidad, y adquirir valores como el amor, respeto y trabajo. Otra de las ventajas de la matrogimnasia es que se pueden disminuir problemas de conducta y aprendizaje.
Proporcionar estimulación temprana ayuda también en el desarrollo de la inteligencia emocional, disminuyendo la probabilidad de sufrir en un futuro: aislamiento social, falta de autocontrol, problemas de atención y concentración, disfunción de la memoria, retraso en el desarrollo, mala calidad de las relaciones humanas, deficiencia de habilidades motoras, cognitivas, lingüísticas y sociales.
Es importante acudir con profesionales que guíen a padre e hijo en esta actividad para no exigirle más de lo que se requiere en su etapa de desarrollo, evitar lesiones en las actividades motrices y garantizar que el ambiente donde se realice cuente con las medidas de seguridad y ventilación adecuadas, temperatura agradable, música y buena iluminación.
Cualquier momento de la edad preescolar es perfecto para iniciar con esta práctica. Dentro del programa académico de Nursery se ofrece este servicio para niños desde los 18 meses hasta dos años y medio de edad.
Si deseas darle a tu hijo la oportunidad de aumentar sus posibilidades de un inicio escolar exitoso, contacta al departamento de admisiones para recibir más información al respecto.